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西语童话:魔鬼的三根金发

作者:admin    文章来源:盐田区外国语学校    更新时间:2017-12-29

西语童话:魔鬼的三根金发El Diablo con los Tres Pelos de Oro
Había una vez una pobre mujer que dio a luz a un pequeño niño, y como el niño nació con una membrana sobre su cabeza, le predijeron que a sus veinte años él tendría a la hija del rey por esposa. Sucedió que poco después el rey bajó a la villa, y nadie sabía que era el rey, y cuando preguntó a la gente que noticias nuevas había, contestaban:

-"Acaba de nacer un niño con una membrana en su cabeza, y quien quiera que nazca con eso tendrá muy buena suerte. Y le han profetizado, también, que cuando cumpla sus veinte años, obtendrá a la hija del rey por esposa."-

El rey, quien tenía un duro corazón, se enojó con lo de la profecía, fue donde los padres de la creatura, y aparentando gran amistad dijo:

-"Ustedes, pobre gente, permítanme tener a su niño y yo cuidaré de él."-

Al principio ellos rechazaron la oferta, pero cuando el extraño les ofreció una gran cantidad de oro, pensaron:

-"Es un niño con suerte, y cualquier suceso siempre se tornará a su favor."-

Y al fin consintieron y le dieron al niño.

El rey lo puso en una cesta y viajó con él hasta llegar a un profundo río. Entonces tiró el cesto al agua y pensó:

-"He librado a mi hija de su inesperado pretendiente."-

Sin embargo el cesto no se hundió, y flotó como un bote, y ni una gota de agua entró en él. Y navegó como dos leguas más abajo hasta llegar a un molino donde entró en una de las tomas de agua del molino. Un joven que trabajaba en el molino, que por casualidad estaba por ahí en ese momento, lo vio, y con un gancho lo jaló y lo sacó del agua, pensando que contenía un gran tesoro, pero cuando lo abrió encontró al precioso niño adentro vivito y contento. Se lo llevó entonces al molinero y su esposa, y como ellos no tenían niños se complacieron y dijeron:

-"Dios nos lo ha enviado -"

Y ellos cuidaron adecuadamente al niño, quien creció lleno de cariño.

Sucedió que años mas tarde, en una gira del rey, éste llegó al molino, y le preguntó al molinero y su esposa si ese alto joven era su hijo.

-"No"- contestaron, -"Él fue encontrado. Hace veinte años él flotaba sobre las aguas del río en un cesto y llegó al molino. Mi ayudante lo jaló y sacó del agua.

Entonces el rey supo que ese no era ni más ni menos que el niño con suerte que él había tirado al agua, y dijo:

-"Mi buena gente, ¿no podría ese muchacho llevarle una carta a la reina, y yo le pagaré con dos piezas de oro?"-

-"Cómo mande el rey."- contestaron ellos, y le dijeron al joven que se alistara.

El rey escribió una carta a la reina, en la que decía:

-"Tan pronto como este muchacho llegue con la carta, mátenlo y entiérrenlo. Todo debe estar cumplido antes de que yo regrese."-

El muchacho partió con la carta, pero perdió el camino, y al anochecer llegó a un gran bosque. En la oscuridad él vio una pequeña luz, y avanzó hacia ella hasta llegar a un rancho. Él entró, y vio a una vieja mujer que estaba sentada sola junto al fogón. Cuando ella vio al joven, dijo:

-"¿De dónde vienes, y hacia dónde te diriges?"-

-"Vengo del molino"- contestó, -"y deseo llegar donde la reina, para quien le llevo una carta, pero he perdido el camino en esta foresta y agradecería poder quedarme aquí la noche."-

-"¡Oh pobre muchacho!"- dijo la mujer, -"has llegado a una cueva de ladrones, y cuando vengan, de seguro te matarán."-

-"Deja que vengan"- dijo el joven, -"no estoy asustado, pero estoy tan cansado que no puedo avanzar más."- y se acomodó sobre una banca y se quedó dormido.

Muy pronto llegaron los ladrones, y molestos preguntaron quien era ese extraño muchacho durmiendo allí.

-"¡Ah!"- dijo la vieja mujer, -"es un inocente muchacho que se perdió en el bosque, y por piedad lo dejé entrar. Él debe de llevar una carta a la reina"-

Los ladrones abrieron la carta y la leyeron, y en ella decía que en cuanto el joven llegara debía ser muerto. Entonces los duros ladrones sintieron lástima, y su líder la rompió y escribió otra diciendo que tan pronto el muchacho llegara, debía ser casado al instante con la hija del rey. Y lo dejaron dormir tranquilamente hasta la siguiente mañana. Y cuando despertó le dieron la carta, y le indicaron el camino correcto.

La reina, cuando recibió la carta y la leyó, hizo lo que estaba escrito en ella, y preparó una espléndida fiesta de boda, y la hija del rey fue casada con el joven de la suerte, y como el joven era apuesto y colaborador, ella vivió con él felizmente.

Tiempo después el rey retornó de su gira a palacio y vio que la profecía se había cumplido, y que el joven de la suerte se había casado con su hija.

-"¿Cómo habrá sucedido eso?"- dijo él, -"Yo di otras instrucciones en mi carta"-

Así pues que la reina le entregó la carta, y le dijo que podía ver personalmente lo que en ella estaba escrito. El rey examinó la carta y vio muy bien que había sido cambiada por la otra. Él le preguntó al joven que qué había sido de la carta que él le confió, y que por qué había traído otra en su lugar.

-"No sé nada de ello"- contestó, -"pudo haber sido cambiada en la noche, cuando dormí en la foresta."- 

El rey dijo molesto:

-"No vas a tener todo tranquilamente a tu manera, quien se casa con mi hija debe traerme del infierno tres pelos de oro de la cabeza del diablo. Dame lo que te pido, y podrás continuar con mi hija."-

De este modo esperaba el rey deshacerse del muchacho para siempre. Pero el chico de la suerte contestó:

-"Conseguiré los pelos de oro, no le temo al diablo"- y se alejó de ellos para comenzar su gira.

El camino lo llevó a un gran pueblo, donde el guardián de las puertas le preguntó a que venía y que conocimientos tenía.

-"Yo sé de todo"- contestó el joven.

-"Entonces puedes hacernos un favor"- dijo el guardián, -"si nos puedes decir por qué nuestra fuente del mercado, que una vez fluía vino, se ha secado, y desde entonces ni siquiera nos da agua."-

-"Ya lo sabrán"- contestó, -"sólo esperen a mi regreso."-

Y siguió su camino y llegó a otra ciudad, y allí también el guardián de las puertas le preguntó a qué venía y qué sabía.

-"Sé de todo"- contestó.

-"Entonces podrás hacernos un favor y decirnos ¿por qué un árbol en nuestro pueblo, que una vez daba manzanas de oro, ahora ni siquiera echa hojas?"-

-"Ya lo sabrán"- contestó, -"sólo esperen a mi regreso"-

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